Casi lesbianas

Casi lesbianas

Apreciados lectores: estén atentos porque van a presenciar un truco de magia. Se trata de la película “Secretos de un escándalo” que casi trata sobre dos lesbianas. Digo casi porque todas las mujeres que aparecen en la película son heterosexuales. Ahí reside la dificultad del truco.

En los años noventa Todd Haynes inauguró el cine Queer, de reivindicación homosexual. Desde entonces el cine de Haynes ha evolucionado de la estética glam-rock de “Velvet goldmine” hacia un elegante clasicismo. La consolidación de Haynes llegó en 2015 con “Carol” una enigmática película sobre la relación entre dos mujeres. Cate Blanchett y Rooney Mara descubrían su atracción mutua en el Nueva York de los años cincuenta, una época de moral rigurosa. Por miedo al escándalo su relación apenas se manifestaba a través de gestos sutiles. Sus encuentros, siempre en elegantes lugares públicos, transmitían una secreta complicidad. A través del montaje de imágenes el director dejaba al descubierto aquel cortejo secreto, poniendo en evidencia la complicidad de sus miradas. Un crítico definió muy certeramente la película remarcando la magnética intensidad en los rostros de las dos protagonistas. Allí residía su belleza.

Aunque el argumento de “Secretos de un escándalo” no tiene nada que ver con “Carol” en realidad son muy similares. Una famosa actriz (Natalie Portman) recaba información para su próxima película que trata un caso de pedofilia. Un insólito suceso que saltó a los medios de comunicación cuando una mujer madura fue condenada a prisión por seducir y casarse con un niño de 13 años. La actriz es invitada a conocer la vida del matrimonio fuera de la cárcel, que continúa unido a pesar de las penalidades del pasado.

Como ya ocurría en “Carol” el director sensualiza hasta el extremo la relación entre las dos protagonistas. Sus rostros son como una hermosa conjura de dos sacerdotisas. Un triángulo emocional formado por dos mujeres a las que se suma un marido pusilánime. Cada escena parece invocar un ritual esotérico. Un juego de espejos de una turbulenta sensualidad. La música de Marcelo Zarvos fomenta el clima de inquietud. Su melodía de piano sería perfecta para un anuncio de perfume pero también para un telefilme de suspense. La escena inicial, con esas flores en plano detalle, no sólo nos hablan de la belleza sino también de una perturbación que marcará el tono de la película.

Hay algo enigmático en el cine de Todd Haynes, Una manera de dirigir sutilmente velada. Tanto “Carol” como “Secretos de un escándalo” tratan las relaciones femeninas pero no son películas románticas, más bien se parecen al cine de espías de los años sesenta. Da la sensación de que algo permanece oculto. He leído muchas opiniones sobre “Secretos de un escándalo”, la mayoría apuntan hacia el tema del abuso a menores, otras defienden que el auténtico tema de la película es la trastienda del mundo del cine. Personalmente yo no veo nada de eso. El cine de Haynes enfatiza la forma por encima del fondo. Un amaneramiento arrollador que secuestra la mirada. El argumento es lo de menos, lo importante es la exploración de los mecanismos del deseo y la celebración de un universo femenino bastante enrarecido.

Perico Gual

Perico Gual

 
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