Inca obert per vacances

El resurgir del patriarcado… aunque sea zombie

El resurgir del patriarcado... aunque sea zombie
El resurgir del patriarcado... aunque sea zombie

Todos somos un poco nudistas en casa. Concretamente en ese tramo de pasillo que separa la ducha del dormitorio. Pero los nudistas de verdad aspiran al nudismo absoluto. Vivir sin ropa, al natural, como un Danone. El problema es que ir en pelotas está prohibido en todas partes. Relacionamos a los nudistas con las playas porque es el único lugar donde pueden poner en práctica su filosofía. El nudismo es una tragedia que empieza y acaba en la arena de una playa. Un modo de vida precintado. Limitado no sólo por la legalidad, sino también por la moralidad. La gente mira raro a los nudistas. Hay entre ellos un extrañamiento. Los nudistas llaman textiles a los que van vestidos. Son los payos del exceso de ropa. Por su parte los textiles ven a los nudistas como un colectivo excéntrico. Personas en la frontera de la ortodoxia. La aparición de un nudista provoca una tensión preventiva. Hay algo un poco zombie en la relación entre nudistas y textiles.

Se estrena en cines “28 años después” una película de zombies, cuya novedad es que los zombies van desnudos. Se conoce que con el pasar de los años han ido perdiendo la ropa y se han olvidado de vestirse. Tiene su lógica porque los zombies son muy desprendidos, salen a la calle con lo puesto y además no tienen frío.

Con «28 años después» Alex Garland y Danny Boyle retoman el universo zombie que crearon hace más de veinte años. Una saga que nació en 2002 con “28 días después», una película que actualizó el género de zombies. Acostumbrados a las películas de zombies torpes, de andares lentos, fue una sorpresa verlos correr a toda pastilla. Por primera vez los zombies daban miedo porque te podían alcanzar. El motivo de semejante velocidad se explicaba porque no eran muertos vivientes sino infectados, víctimas de un virus que los mantenía en un perpetuo ataque de nervios.

La película que se estrena ahora no está interesada en los zombies veloces. En realidad es una película de zombies bastante peculiar que pretende escapar del estereotipo de género. La culpa es de Danny Boyle que convierte “28 años después” en un estrafalario ejercicio de estilo.

Danny Boyle el flamante creador de «Trainspotting». El director que en los noventa nos habló como nadie sobre drogas, música tecno y tugurios nocturnos. Boyle, el chico rebelde del cine inglés. Más cerca de los Sex Pistols que de la Reina de Inglaterra pero que termina por participar de la oficialidad británica y es elegido para coreografiar las Olimpiadas de Londres. Boyle se codea con la aristocracia, pero quiere seguir siendo un niño travieso. Así que se dice a sí mismo: ¿zombies a la vieja usanza? Ni de coña. Soy Danny Boyle. Soy rebelde. No quiero más ciudades desiertas. Ni calles atascadas de coches vacíos. Ni supermercados con briks de leche derramados por el suelo. No quiero un zombie al fondo del pasillo acechando entre los yogures. No quiero suspense. No quiero emoción.

Así que Boyle lo sabotea todo. Sabotea la tensión. Sabotea la atmósfera apocalíptica. Sabotea, en definitiva, todo lo atractivo de las películas de zombies. Boyle convierte «28 años después» en un caos visual. Un collage de imágenes. Planos desenfocados. Planos contrapicados. Fotogramas en blanco y negro. Archivos de viejos documentales. «28 años después» no es una película de miedo. Es un manifiesto punk.

El experimento de Boyle tiene sus riesgos. ¿Hasta qué punto su gamberrada parece un chiste?¿Estamos ante una nueva versión de «Zombies Party»?. Tengo la impresión de que Boyle no ha sabido orientar el tono. El espectador confundirá, fácilmente, la rebeldía con una chorrada.

Pero más allá de los excesos formales se adivinan las claves temáticas de Boyle. En especial su obsesión por la caída del hombre en lo salvaje. La inestabilidad mental que acecha en cada uno de nosotros. Hay en la película un curioso discurso sobre la masculinidad primitiva. La tierra está dominada por machos alfa. Digamos más bien zombies alfa. Formidables ejemplares masculinos, desnudos y muy agresivos. Clanes tribales perfectamente organizados y con una enérgica motivación que coloca a los zombies más cerca de la vida que de la muerte. Una jerarquía zombie dirigida por hombres poderosos. Una nueva sociedad de machos bestiales que parten la pana. Parten cráneos. Siembran la muerte. Un imperio masculino ejecutor que no admite parlamento democrático. Una radical provocación al movimiento feminista. Como siempre Danny Boyle a contracorriente.

Perico Gual

Inca obert per vacances
Habitatge Consell de Mallorca
UEP! Mallorca és una plataforma cultural amb una pàgina web www.uepmallorca.app dedicada a l'actualitat cultural i amb una aplicació dedicada exclusivament a esdeveniments a Mallorca relacionats amb la cultura i el lleure

CONTACTE

Notes de premsa
Convocatòries
Esdeveniments
Contacta a: hola@uepmallorca.app

Editor: Tino Martínez

AMB EL SUPORT DE:

 

Servei de Normalització Lingüística
Departament de Cultura i Patrimoni del Consell de Mallorca

institut d’estudis baleàrics
Govern de les Illes Balears
Conselleria de Turisme, Cultura i Esports