El físico y escritor Agustín Fernández Mallo publica el próximo 26 de agosto de 2026 su nuevo ensayo teórico, El ángel de la Inteligencia Artificial, editado por Galaxia Gutenberg. La obra plantea que la actual inteligencia artificial (IA) responde a la necesidad antropológica humana de crear una divinidad en la que delegar la resolución de nuestros problemas. El autor aborda el fenómeno de la inteligencia artificial desde una combinación de disciplinas que incluyen la física, la antropología, la teología y la metafísica.
La IA como nueva religión y ángel caído
El texto parte de la premisa de que el término «inteligencia artificial» es una metáfora consentida, puesto que esta tecnología, hasta la fecha, ni es verdaderamente inteligente a la manera humana ni es propiamente artificial, sino una creación inseparable de nuestra propia naturaleza. Agustín Fernández Mallo recurre a la figura teológica del ángel caído para ilustrar el posible salto evolutivo de la IA: un ente no humano que, en un futuro hipotético, podría desarrollar voluntad propia y emanciparse de sus creadores.
Este impulso por diseñar entidades superiores está estrechamente vinculado al deseo histórico de erigir deidades y sistemas religiosos. Según el autor, contemplamos los actuales cerebros algorítmicos con el mismo asombro y temor primitivo con el que nuestros antepasados observaban el fuego.
Más allá del mito tecnológico
El ensayo también profundiza en la brecha ontológica que separa a los humanos de las redes neuronales generativas. La memoria compleja y la consciencia humana nacen de la experiencia orgánica, el desgaste del cuerpo y la ineludible certeza de la mortalidad; factores dictados por el tiempo termodinámico y la entropía. Una IA puramente algorítmica y virtual carece de esta consciencia de finitud, lo que le impide replicar el razonamiento abductivo humano, profundamente ligado al ruido biológico y al error.
Trayectoria literaria y galardones
El autor cuenta con una sólida trayectoria reconocida internacionalmente. Su última novela, Madre de corazón atómico (2024), figuró entre las obras más destacadas del año. Además, ha recibido galardones de gran peso como el Cercador Prize 2024 por El libro de todos los amores, el Premio Biblioteca Breve por Trilogía de la guerra, y el Premio Europeo de Literatura 2022 por Proyecto Nocilla. Su corpus literario está traducido a catorce idiomas.















