• noviembre 24, 2021
  • Redacción
  • Cine

Que Daniel Monzón, uno de los cineastas más dotados para los géneros en nuestro celuloide, acabara tras la cámara en ese revival del cine quinqui que promete ser Las Leyes de la Frontera, era un deseo a voces para todos los cinéfilos patrios que habíamos devorado la novela de Javier Cercas.

Que Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, la banda que ha puesto de moda un estilo propio como es la kinkidelia y que para muchos recupera la libertad de unas décadas legendarias en nuestra música, fuera la elegida para poner la música original a las aventuras del Zarco y compañía en la Gerona quinqui de finales de los 70, estaba —nunca mejor dicho— cantado.

Tras su paso por el Festival de Cine Internacional de San Sebastián y éxito en los cines de todo el país con excelentes críticas, Las Leyes de la Frontera llega a Netflix por la puerta grande. “Quería contar con un grupo actual cuyo espíritu se ajustase a la época como una funda elástica al asiento de un 1430 pero que hiciera a la vez de puente con nuestros días, y ahí justo estaba una sofisticada banda de rock progresivo muy acorde con la versión estilizada que de lo quinqui propone la película. Me refiero a los míticos Derby Motoreta’s Burrito Kachimba, quienes ya desde sus comienzos definían la sangre que les bombea como pura kinkidelia. Lo bueno es que les entusiasmó subirse a bordo y no solo con varias canciones originales sino componiendo parte de la banda sonora, prestando sus poderosos y lisérgicos acordes a las carreras más desenfrenadas de la banda”, así define Daniel Monzón el flechazo con la banda. 

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Author: Redacción

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