Premios Oscar 2024: la bomba atómica mató a la reina de las muñecas

Premios Oscar 2024: la bomba atómica mató a la reina de las muñecas

“Barbie” y “Oppenheimer” se parecen tanto como un aguacate a un tractor pero por algún motivo se presentaron unidas por una estrategia de márquetin común. Un fenómeno bastante tonto, pero económicamente eficaz, que los medios de comunicación denominaron “Barbenheimer”. Su estreno simultáneo, así como su masivo éxito en taquillas, las lanzaba directamente a la carrera de los Oscar. Como ustedes sabrán ha sido “Oppenheimer” la que finalmente se ha llevado el gato al agua, obteniendo la friolera de siete estatuillas, entre ellas mejor película y mejor dirección.

Paradójicamente “Barbie”, esa muñeca liberada que llegaba para ridiculizar el comportamiento machista, ha sido vencida por “Oppenheimer”, una película con un discurso eminentemente masculino sobre la violencia y la guerra. Una película con poca presencia femenina donde el poder está en manos de militares, políticos y científicos. Grandes hombres que deciden el futuro del mundo. Eso sí, “Barbie” ha ganado el Oscar a la mejor canción. Da que pensar.

La victoria de “Oppenheimmer” nos devuelve un cine con vocación de grandeza. Hubo un tiempo (ni ustedes ni yo lo hemos conocido) donde los Oscar premiaban películas fastuosas, auténticos gigantes como “Ben-Hur”. Pero poco a poco la megalomanía fue dando paso a películas más sencillas. Una deriva minimalista que en los últimos años ha alcanzado extremos ridículos premiando películas que parecen telefilmes de sobremesa. El apocalipsis atómico de “Oppenheimmer” nos ayuda a olvidar películas anémicas como “Nomadland” o “Coda”, premiadas en anteriores ediciones.

Que un director como Christopher Nolan rodara una película sobre el científico Robert Oppenheimer era inevitable. No parece casualidad que Nolan, siempre desafiando los límites de la ciencia, se encontrara con el padre de la bomba atómica, un hombre atormentado, que tras conocer las devastadoras consecuencias de su creación se auto-denominó como destructor de mundos. Sin duda la explosión nuclear en Hiroshima significó el momento de la humanidad donde ciencia y horror han estado más unidos. “Oppenheimer” no es una película que ponga las cosas fáciles al espectador. Como es habitual en el estilo del director, “Oppenheimer” se presenta como una gran matrioska, un enrevesado laberinto de conceptos matemáticos a punto del colapso. Tal vez no es la mejor película de Christopher Nolan, un director que tiene a sus espaldas películas como “Interstellar” o “Dunkerque”, pero ya se sabe que los premios son caprichosos, a veces llegan tarde y otras ni siquiera llegan. Que se lo pregunten a Stanley Kubrick.

Finalmente España no ha logrado ninguna estatuilla, pero las nominaciones de “La sociedad de la nieve” y “Robot dreams” demuestran la magnífica salud del cine español. La presencia de Juan Antonio Bayona y Pablo Berger en la ceremonia de los Oscar es un triunfo en sí mismo. El “Robot dreams” de Berger, compitiendo en la categoría de películas de animación, lo tenía complicado teniendo como rivales a Spiderman y al maestro Miyazaki. En cuanto al Oscar a película internacional otorgado a “La zona de interés” es un premio extraño para una película extraña. Ciertamente el Holocausto judío simpre remueve sensibilidades pero “La zona de interés” es bastante grimosa. En cambio “La sociedad de la nieve” tenía todas las virtudes para ser premiada. Una superproducción emocionante y épica que dejaba en el espectador un mensaje de esperanza. Valores muy del gusto de la Academia.

No ha podido ser. De lo que no cabe duda es de que Bayona se hace fuerte en Hollywood con películas que destilan el entrañable sello “para todos los públicos” a la altura del mismo Steven Spielberg. En fin, buenas noticias para el cine español, tenemos Bayona para rato.

Perico Gual

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