Palma ha vivido este sábado por la tarde una de sus tradiciones más arraigadas con el desfile del Carro Triomfal de santa Catalina Tomàs. Cerca de 900 participantes, divididos en una treintena de agrupaciones procedentes de dieciocho municipios de Mallorca, han tomado las calles del centro de la ciudad para celebrar la Fiesta de la Beata. El evento de este año ha cobrado un carácter histórico al ser la primera edición desde que la festividad —que honra a la santa mallorquina más venerada— fue declarada bien de interés cultural inmaterial de Mallorca (BICIM).
La fuerza de una tradición colectiva
El desfile ha articulado una muestra de cultura popular que une a generaciones bajo una misma identidad festiva. Esta procesión cívico-religiosa cuenta con la organización conjunta del Consell de Mallorca, el Bisbat de Mallorca y la canónica de Santa Magdalena, con el apoyo del Ayuntamiento y del Teatre Principal. Llorenç Galmés, presidente de la institución insular, remarcó durante la jornada la capacidad de esta celebración para vertebrar el patrimonio cultural mallorquín mediante el compromiso ciudadano.
Este fervor se ve respaldado por la reciente protección patrimonial, que no solo ampara la celebración de la capital, sino también los desfiles homólogos de Valldemossa y Santa Margalida, municipios fuertemente vinculados a la vida de la santa.
Un recorrido marcado por la emoción y la música popular
La ruta ha arrancado en la plaza del Hospital y ha atravesado vías céntricas como la costa de la Sang, la Rambla, la calle de la Unió y la avenida de Jaume III, hasta culminar en la plaza de Santa Magdalena. En este punto final se ha llevado a cabo la tradicional ofrenda floral y la veneración del cuerpo de la santa. La figura principal del desfile ha sido la Beateta —la niña que representa a la santa—, encarnada este año por Emma Martínez González, quien ha encabezado la comitiva acompañada de su séquito infantil vestido con la indumentaria tradicional campesina.
El acompañamiento sonoro ha sido clave para la fluidez del acto. Más de treinta agrupaciones han marcado el ritmo de la jornada. Destaca la actuación de los Ministrils del Consell de Mallorca, los gegants xeremiers (gigantes que tocan el instrumento tradicional de viento de la isla) y la Coral de Sant Jaume. Esta última interpretó la popular canción dedicada a la santa, «Sor Tomasseta», durante el pasacalles matinal y cerró los actos con el canto del himno de la isla, «La Balanguera». La Banda Municipal de Música de Palma puso el broche final musical a la Fiesta de la Beata, consolidando la vigencia de un patrimonio que trasciende el ámbito local.















