La actriz alemana Iris Berben y el director de fotografía Matthew Libatique han reclamado desde el Hotel Portixol una mayor protección de la esencia humana en el cine, alertando sobre el impacto de la inteligencia artificial y el edadismo en la industria. Ambos creadores, galardonados con los premios ICON en la gala inaugural del Evolution Mallorca International Film Festival celebrada el 28 de octubre en el Palau de Congressos de Palma, han ofrecido dos miradas complementarias sobre la interpretación y el lenguaje visual de las producciones.
La invisibilización de las mujeres a partir de los cuarenta
Acompañada por la directora del festival, Sandra Lipski, Iris Berben ha lanzado un mensaje contundente contra la discriminación por edad que sufren las actrices. La ganadora del Evolution ICON Award ha denunciado que la industria cinematográfica relega a las mujeres a personajes secundarios o de esposas una vez superan la barrera de los cuarenta años. La intérprete reivindica el derecho a seguir protagonizando historias propias, ya que, según afirma, es precisamente en la madurez cuando surgen las narraciones más interesantes gracias a la experiencia de vida y las decisiones tomadas. A pesar de esta realidad estructural, la expresidenta de la Academia de Cine Alemana se siente privilegiada de seguir en activo y de poder conectar con los deseos y los miedos de las nuevas generaciones de cineastas.
El lenguaje visual subordinado a la emoción
Por su parte, el ganador del Cinematography ICON Award, Matthew Libatique, ha desgranado su visión donde la historia es el elemento vertebrador que determina cualquier decisión estética. Antes de escoger lentes, colores o iluminación, resulta imprescindible comprender el guion y la mirada de quien dirige el proyecto. La técnica y el equipo, ha subrayado, siempre deben estar al servicio de las emociones que se quieren transmitir. Aun admitiendo que creatividad y técnica son inseparables, el estadounidense concede un peso más determinante a la primera.
La amenaza de una inteligencia artificial mercantilizada
La irrupción de la inteligencia artificial ha centrado buena parte de la comparecencia conjunta en el Evolution Mallorca. Desde la vertiente actoral, Iris Berben ha exigido el establecimiento de reglas claras para proteger las voces y la imagen de los intérpretes, reclamando el derecho inalienable a decidir el grado de participación en estos procesos.
Desde la dirección de fotografía, Matthew Libatique, pese a mostrar interés por experimentar con herramientas que faciliten detalles de posproducción, ha expresado su preocupación por un desarrollo guiado exclusivamente por criterios económicos. El creador alerta del intento de industrializar los sentimientos, planteando un debate abierto con el director Darren Aronofsky sobre el riesgo de perder el reflejo de la vida real en las pantallas.
El impacto del paisaje balear
Las dos figuras internacionales han dedicado espacio a reconocer el entorno de Mallorca. Más de cuarenta años después de su primer rodaje televisivo en la isla, Iris Berben ha destacado que el territorio conserva su belleza y un carácter propio muy ligado a sus habitantes, aprovechando para agradecer el entusiasmo del equipo del festival. Por su parte, Matthew Libatique se ha mostrado cautivado por la espectacularidad de la luz balear, recordando el cielo de tonos naranjas y rosas que contempló al aterrizar.
Ambas figuras aportan un peso histórico al certamen: Berben con participaciones en Buddenbrooks, El triángulo de la tristeza o la miniserie Krupp – Eine deutsche Familie; y Libatique con tres nominaciones a los premios Óscar por Cisne negro, Ha nacido una estrella y Maestro, además de trabajos destacados como Pi, Réquiem por un sueño, Inside Man y La ballena.














